Archive | 20 septiembre, 2014

Epitafio de un asesino (Antonia J. Corrales)

Había leído de esta escritora su novela “En un rincón del alma” y como me quedé con ganas de seguir leyendo cosas de ella, compré “Epitafio de un asesino”, una novela completamente diferente.

Está basada en unos planteamientos difíciles de desarrollar y poco habituales, pero desde luego está muy interesante hasta el incierto desenlace final.

A mi me ha gustado bastante y está muy bien escrita, se nota el buen hacer de su escritora, yo diría que es polifacética.

51xhf5cypvL._AA258_PIkin4,BottomRight,-41,22_AA280_SH20_OU30_

Sinopsis

Un escritor de novelas de suspense descubre cómo los asesinatos que narra en su nueva novela, aún inédita, están ocurriendo en la realidad.Cuando está en la cima de su carrera como escritor de suspense, Abelardo Rueda se ve involucrado en una serie de asesinatos que siguen escrupulosamente la trama de su última obra, aún inédita y cuyo argumento sólo conoce él. Tras cada una de las muertes hay algo más que la barbarie de un asesino en serie; tras los anónimos, algo más que citas bíblicas. Los homicidios esconden un escalofriante secreto, una información a la que el escritor tuvo acceso tras sus investigaciones sobre Felipe II y El Real Monasterio de El Escorial. Esa información, junto a un secreto íntimo, que no puede desvelar, harán que su vida de un giro vertiginoso y nefasto, sumergiéndole en un laberinto donde cualquiera pueden ser víctima o verdugo.«Si eres aficionado a la novela de intriga y misterio, no puedes perderte Epitafio de un asesino, una novela con un esquema muy cuidado y sorprendente, donde nada es exactamente lo que puede parecer, un complejo puzzle tridimensional de muñecas rusas en el que finalmente todo encaja en su sitio, con una atmósfera de misterio sobrenatural que en todo momento me mantuvo en vilo y en tensión.»

Mediterráneo Occidental en el Oasis of the Seas. II

Sábado 13.09.14. Tiempo soleado con 27º de máxima.

A las 8:30 h tomamos un AVE con destino a Barcelona, después de muchos meses de espera desde que hicimos la reserva, parece que tenemos cerca conocer el barco de Royal Caribbean denominado Oasis of the Seas.

En Barcelona habíamos quedado con un matrimonio amigo, personas a las que apreciamos mucho, para compartir estos seis días de crucero que prometían ser muy especiales. Aunque su tren llegó un poco más tarde, enseguida estuvimos dispuestos para tomar unos taxis con destino al Puerto de Barcelona, concretamente al Muelle adosado Terminal B para nuestros amigos y Terminal A para nosotros. Dada la cantidad de gente que transporta este barco de cruceros dividieron al pasaje entre las dos terminales.

Mi amiga me había hecho estas preciosas cosas, dos fundas para las tarjetas del barco, una agenda para anotar todo lo referente al crucero y una etiqueta para el equipaje, es una artista:

P1050951

El barco creó mucha expectación y de ahí la cantidad de tráfico que nos encontramos, nunca lo había visto para llegar al Muelle Adosado.

Así vimos el barco desde el taxi.

P1050531

 

Al llegar a la Terminal, se hicieron cargo de las maletas y en cuestión de muy pocos minutos pudimos subir al barco, llevamos el check in preparado y eso da agilidad, el primer vistazo de la Royal Promenade (cubierta principal de paseo y encuentro), me dio a entender que estaríamos en un barco precioso.

Es un barco enorme con 362 m de longitud, 65 m de ancho y un registro de 220.000 Toneladas. Una de las cosas que más me ha impresionado es su anchura, casi 10 metros más que los de la clase Freedom, que ya son bastante anchos y de los que conozco dos.

A las 13:00 h pudimos acceder a nuestras cabinas de la cubierta 6, exterior con terraza especial. Una decoración sobria y con bastantes sitios para guardar las cosas, el baño como es habitual en estas cabinas es algo pequeño, con una ducha con mampara y sin las molestas cortinas.

P1050532

P1050533

P1050534

P1050536

P1050539

A las 14:00 h subimos a comer al buffet y enseguida captamos la gran afluencia de público que tendría ese lugar, no en vano viajaban más de 6.000 pasajeros, no me pareció la comida nada especial.

En la cabina y dada la capacidad de los cruceristas que transporta, nos encontramos con todos los espectáculos reservados en día y hora, para que ellos puedan organizarse, pero con la desagradable sorpresa que eran distintas reservas de las que yo había efectuado por su página Web y sin ningún tipo de explicaciones por los cambios, con lo que tuvimos la necesidad de comprobar si los horarios de las cenas se ajustaban a las reservas de los espectáculos, no fue demasiado problema. Hacer cambios implicaba aguantar tediosas colas.

A las 17:00 H todos los pasajeros tenían que estar a bordo, para a las 17:30 h efectuar el simulacro de emergencia, éste se hizo sin chaleco salvavidas y en distintas estacias del barco, cada uno en su punto de reunión determinado, mediante un video y la explicación en vivo de como colocarse el salvavidas. Todo fue en inglés, pero en la televisión de las cabinas estaba explicado en diferentes idiomas; se hizo un control sobre la presencia de cada crucerista por medio de la tarjeta asignada a cada uno.

Por la tarde recorrimos un poco el barco para tomar contacto y a las 8:00 h junto con nuestros amigos fuimos cenar al comedor principal (como todas las noches); habíamos reservado la modalidad denominada “My Time Dining”, que te permite cambiar de hora todas las noches, en función de las necesidades y gustos de cada uno.

La cena estuvo bastante más a nuestro gusto, aunque tardaron bastante en servirnos, como casi todas las noches.

Después de otro paseo más por el barco, nos retiramos a descansar.

A las 19.00 h el barco partió para hacer un día de navegación.