Archive | 7 julio, 2014

Norte de Europa en el barco Magnífica (MSC) XII

Día 21.05.14, nuboso y 21º de máxima prevista.

El barco llegó a Amsterdam a las 9:00 aunque tardó un poco en atracar, creo que sobre la marcha le cambiaron el punto de atraque. El caso es que nos dejó en la Terminal Internacional muy cerca del centro.

Amsterdam es uno de los lugares más visitados del mundo, una mezcolanza de antigüedad y modernidad. Está conectada al Mar del Norte por el North Sea Canal, que se terminó en 1876.

Además de la facilidad de atraque que hay para los cruceros se la conoce por su industria de la talla del diamante, elaboración textil y de cerveza, además del turismo.

Después del desayuno y aunque había varias excursiones para elegir, hemos decidido hacer un recorrido a nuestro aire, la ciudad la conocemos de haber estado en otras ocasiones.

A las 10:15 h hemos bajado del barco y después de recorrer unos 15 minutos a pié, hemos llegado a la Estación Central, centro neurálgico de las comunicaciones y desde donde se puede visitar toda su almendra central, desde el primer momento se pueden ver muchos de los canales de que dispone, siendo una característica de la ciudad.

Hace años que se hacen obras de ampliación del Metro de la ciudad, pero no están previstas que acaben pronto, por lo que muchas partes de la ciudad están bastante feas.

Fuimos a visitar su famosa Plaza Dam, centro de la ciudad

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P1050241Y el afamado Mercado de las flores

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P1050247Siempre callejeando volvimos al barco para comer y descansar.

A las 15:30 h el barco partió hacia Hamburgo, destino final de nuestro crucero.

Durante la tarde hicimos los preparativos del equipaje y en el punto de internet pude sacar las tarjetas de embarque de los aviones que necesitaríamos al siguiente día.

En la cena nos despedimos de nuestros camareros, que nos habían atendido estupendamente, que junto la calidad y variedad de la cena nos dejaron un magnífico recuerdo.

A las 19:00 h había un espectáculo en el teatro llamado “Evergreen”, con los bailarines del barco y los cantantes de ópera de nuevo, no asistimos por la reiteración de las mismas cosas, creo que es la primera vez que hemos dejado de asistir a un espectáculo en un crucero.

Antes de la 1:00 h había que dejar las maletas en el pasillo, para que los maleteros del barco se encargasen de bajarlas al muelle en Hamburgo.

Después de un rato en la sala “Tiger”, nos retiramos a descansar.